
Miro esos ojos que un día me miraron; busco tu boca, tus manos, tus abrazos pero tu no sientes nada y te desfrazas de cordialidad ni una sola palabra ni gestos ni miradas apasionadas ni rastro de los besos que antes me dabas hasta el amanecer.
Siento espinas recorrer mi voz Alfileres en el corazón por tu adiós